Madre y algo más

Buenos días!

Como muchas personas hoy en día, vivo acelerada, y no conforme con eso al final del día me quedan 100.000 cosas por hacer. Siempre con la sensación de que me falta tiempo para hacer todo lo que me gustaría y con el trabajo a jornada completa, perro y niño es difícil no verse inmersa en la rutina y “perderse” en el día a día.

Soy una persona con muchos sueños y proyectos. Desde los más sencillos como el diario y álbum de fotos que hago para Ager desde que me enteré de que estaba embarazada, a algunos más complicados como un curso de fotografía y de Lightroom que tengo pendientes de hacer y un curso de psicología infantil online que empecé y que no sé cuando acabaré…

Tengo un bebé y quiero dedicarle todo mi tiempo libre (que entre semana con un trabajo a jornada completa es bien poco) pero no quiero renunciar a aquellas cosas que me hacen feliz porque no sería justo para nadie, ni para mi, ni para el peque.

Hay cosas que he tenido que aplazar como mis clases de pintura pero no las quiero dejar y no lo voy a hacer. Habrá quien piense que es muy egoísta por mi parte pero yo creo que no, que al revés.

Hay un momento, cuando nace el bebé en que tenemos que dejar de lado muchas cosas pero eso no tiene porque significar que haya que renunciar a todo.

Al principio tu vida gira en torno a él, a sus hábitos, sus rutinas, su sueño, su hambre, los ratitos de estimularle cuando está despierto, etc.. y en mi opinión es el momento de amoldarnos a él. No hay sensación de sacrificio, es lo que tiene que ser. Pero con el paso del tiempo podremos ir poco a poco haciendo que él también se amolde a nosotros y ese es el momento de poder disfrutar de cosas que nos hacen felices y que nos sientan bien, y habrá algunas de esas cosas que podamos compartir con él.

Mi vuelta a las clases de pintura llegará pero hasta entonces hay cosas que puedo compartir con mi pequeño que me van a venir bien a mí, y a él también.

image

Todos los días al volver del trabajo sacaba a Lana y ese era nuestro rato. Andábamos, yo leía mientras ella jugaba con algún palo..y no volvíamos hasta la hora de cenar hiciese el tiempo que hiciese. Echo de menos esos ratos. Desde que nació el niño no hemos podido hacerlo, ella sale por las tardes con el peque y para cuando yo llego ya nos quedamos en casa porque es tarde ya para el enano pero ahora que el peque ha crecido los fines de semana podemos volver a dar nuestros paseos y a esos largos ratos en el campo que tanto bien nos hacían.

image

image

image

image

image

image

image

Es la forma que tengo de poner todo a cero y abstraerme de todo un rato. Lo necesito y me alegra poder volver a disfrutar de esos momentos tan preciados para mi no solo con Lani ya, sino con el peque y saber que él también disfruta, explora, conoce, siente..

No sé que hobbys o aficiones teneis ni si habeis podido seguir practicándolos despues de ser madres pero no hay que renunciar a nuestras pasiones. Habrá cosas que quizás tengan que esperar pero hay que buscar esas otras que nos hacen felices y podamos compartir o compaginar y no dejarlas porque estando bien nosotras nuestros niños también lo estarán.

Anuncios

Niños y perros

Buenos días a todos!

Esta semana he vuelto a encontrar en el blog Bored Panda esas fotografías con la que me gustaría despedir la semana.

Esta vez se trata de una serie de fotografías que muestran la relación de los más pequeños de la casa con los perros, perros grandes en este caso.

Soy amante de los perros, siempre lo he sido pero desde que tengo a Lana lo soy aun más. Creo que cuando tienes un animal así cambias, tu forma de ver las cosas cambia, sé que puede ser difícil de entender pero para mí ha sido así. Creo que te vuelves más comprensivo, más humano…no sabría explicarlo. No pretendo que todo el mundo sienta lo que yo pero sé que mucha gente lo hace y es bonito porque si abrimos nuestra mente tenemos tanto que aprender de los animales!

Ahora, imaginando y preparándonos para la llegada del bebé es frecuente la pregunta de “¿Y qué pasará con Lana ahora?”, “cómo creéis que va a reaccionar” o, “Pobre Lana, ahora va a pasar a un segundo plano”. No os voy a negar que alguna de estas preguntas y reflexiones también se me han pasado por la cabeza. No tengo ninguna duda de que si hacemos bien las cosas Lana va a ser la máxima protectora del bebé y su mejor compañera de juegos pero la clave está en “si hacemos las cosas bien”. Soy consciente de que la mayor responsabilidad en esto es nuestra y quiero, queremos hacer las cosas bien para que Lani no se sienta apartada y para que no sufra de la llegada del bebé. Yo creo que todo se hará naturalmente y Lana es un miembro más de la familia, nuestra vida se ha amoldado a ella y ahora la de los tres tendrá que amoldarse a la nueva incorporación del equipo. Por ahora no puedo hacer más que esperar al día D para ver qué pasa y ya os contaré.

Hasta entonces os dejo con estas fotos que me parecen un fiel reflejo de la relación que se crea en muchísimas ocasiones en las familias que tienen niños y perros y que me encantaría se diera también en la mía.

cute-big-dogs-and-babies-34

cute-big-dogs-and-babies-12

cute-big-dogs-and-babies-29

cute-big-dogs-and-babies-5

cute-big-dogs-and-babies-13

cute-big-dogs-and-babies-17

cute-big-dogs-and-babies-31

cute-big-dogs-and-babies-3

cute-big-dogs-and-babies-20

Vía

Os han gustado? Si habéis vivido esta experiencia me encantaría que lo compartierais conmigo. Sé que todos los perros no son buenos para estar con niños, todo depende de la educación que se les dé y que siempre hay que evitar situaciones de riesgo pero estoy convencida de que un perro equilibrado es el mejor amigo del hombre y por supuesto del niño.

No podía resistirme a compartir este vídeo que probablemente hayais visto ya y que me encanta aunque no se vea muy bien.

Y eso es todo por esta semana! Antes de despedirme quería disculparme por haber faltado los últimos domingos a mis habituales “Paseos por la red” pero en verano no me da el tiempo para todo y prefiero no hacerlo a hacerlo mal así que en septiembre volveremos a la rutina y a pasear que hay muchísimas cosas que merece la pena ver y descubrir.